Georgeville

Georgeville

“Yo eligiré los hechos de la Historia más exacta, y vosotros veréis
en Jorge el Soldado del Cesar, fiel à Jesu-Christo”
(Fray Manuel de Espinosa, Oración Panegírica de San Jorge Mártir, II,  Zaragoza, 1779)

Ya nadie recuerda el antiguo nombre del pueblo, como nadie recuerda tampoco si él era un hombre particularmente apuesto, de elevada estatura o bien hablado.Y aunque al contar la historia la gente dice que vestía una levita negra como la que usaría un hombre adinerado, mi memoria no falla: puedo asegurar que sus ropas eran como las que llevaban los trappers* de la región de los grandes lagos. De cualquier manera, los relatos cambian con las estaciones y lo que llevaba puesto el caballero carece de importancia.

Créame cuando le digo que, como si fuera ayer mismo, lo veo entrar al poblado con el sol naciente, cabalgando desde el este, como si hubiera sido escupido por la mañana. No dio de beber a su caballo, no se detuvo en el saloon ni respondió los saludos de los niños curiosos que agitábamos la mano desde la única ventana de la escuela. El hombre sólo tiró de las riendas cuando llegó frente a la pequeña capilla y quitándose el sombrero, saludó al padre, al hijo y al espíritu santo. Después, hizo girar su caballo y partió rumbo a la mina de oro abandonada, donde el peligroso pistolero Dragoon Bill guardaba el botín de todas las fechorías dirigidas a los honorables habitantes del pueblo y donde retenía a la bella Mary Jane Buttercup, la dama más hermosa que se ha visto en el lejano oeste.

Dragoon Bill, colt en mano, salió a recibir al recién llegado como si lo hubiera estado esperando. El bandido cruzó el portal de la mina y, sosteniendo a la bella Mary Jane Buttercup como escudo, intentó usar su arma, pero la bala que le entró certera por la ventana del ojo izquierdo evitó que su dedo índice empujara el gatillo. El único disparo que reverberó entre las rocas, los rápidos y los verdes pinos del valle fue el que mandó el alma de Dragoon Bill al infierno.

Después de darle santa sepultura al muerto, el hombre hizo que la muchacha montara su caballo y la escoltó hasta al pueblo. Fue tentado con banquetes, cargos públicos y propuestas de matrimonio, pero declinó todas las invitaciones y partió enseguida, antes de que el sol se ocultara tras las Rocosas; los que éramos niños en ese entonces, juraríamos después que ni el pistolero ni su bestia dibujaban la sombra en el camino.

En lo que respecta a la bella Mary Jane Buttercup, considerablemente afectada por todo lo ocurrido, al tiempo decidió partir hacia Yukón durante la fiebre del oro. Aquella tarde, entre sollozos, sólo alcanzaba a encogerse de hombros ante la pregunta que todos le hacían: ¿cuál era el nombre del forastero que los había liberado de las garras del terrible Dragoon Bill y de su insaciable sed de amoralidad?

Fue entonces que, después de repartir equitativamente la fortuna encontrada en la guarida del forajido y ante los sermones del padre Gibbons, insistiendo que no por casualidad todo había ocurrido el veintitrés de abril, la mayoría de los honorables habitantes decidieron que era un buen momento para dejar el presbiteranismo, abrazar la iglesia de Roma y rebautizar el pueblo. Eso es todo lo que recuerdo de aquella tarde.

N.d.A.: Tramperos, exploradores, hombres de las montañas.

by Matías Castro Sahilices ®

Anuncios
Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , ,

9 pensamientos en “Georgeville

  1. fulca dice:

    Se agradece su lectura y su comentario, estimado.

  2. sandman dice:

    Muy bueno. La realidad de la historia esta en como quiera recordarla el relator y en como quieran deformarla los lectores.

  3. fulca dice:

    No, dicen que pasó un tal Valentín Alsina y se la llevó en su tabla móvil..brrrrrrrrr

  4. stephan Tácito dice:

    Está bueno, Matu, ¿sigue sola Mary Jane?

  5. Dessjuest dice:

    Bah, no te pierdes gran cosa, abrazos.

  6. fulca dice:

    Walter querido !! Gracias por seguir acá ! un abrazo grande !!!!

  7. Walter dice:

    Maraca, porque no habías vuelto a escribir??.

  8. fulca dice:

    Gracias Dess. Lo tengo medio abandonado a todo esto, pero ya me pasaré por tu blog. Un abrazo grande !

  9. Dessjuest dice:

    Qué recuerdos mozo, qué bonita experiencia, como las buenas, breves pero merecedoras de ser recordadas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: